Revista Multidisciplinaria Súmmum Vol. I, Núm. 1. (Enero- marzo 2024.) ISSN: 3103-1439
4
En el orden epistemológico existen investigaciones acerca de la pérdida de la memoria histórica en la
postmodernidad, su patrimonialización turística y la reconceptualización de la misma, pero no se han
realizado estudios para fortalecer el deber de memoria; este déficit es más grave en grupos juveniles de la
región latinoamericana. El desconocimiento de los fundamentos de esta conceptualización que la ciencia
cultural ha desarrollado representa una incoherencia de las acciones institucionales, y un modo de ampliar la
brecha entre el conocimiento de la magnitud histórica y la práctica cultural. Al respecto conviene señalar
que las instituciones han convertido el sitio histórico en un lugar de conmemoración anual, en vez de
producir los medios para transformarlo en un espacio donde neutralizar el olvido y recuperar la memoria.
En encuentro con gestores culturales de Pompita, (Bayamo, Cuba) se constató que existen dificultades con
la participación sustantiva en la dinámica institucional (Miguel Rodríguez, comunicación personal, 9 de
enero del 2023). En el diagnóstico realizado se constata que en la comunidad rural se identifica:
desmotivación de la población para participar en las actividades culturales convocadas, así como
desconocimiento de los valores del sitio histórico, de los avatares vividos por los esclavos que aquí residían;
tales hechos históricos y sociales han sufrido un proceso de banalización de la memoria, donde, según
González (2016), el deber de memoria ha pasado a convertirse en inercia, perdiendo así todo espíritu crítico.
Postura imprescindible para movilizar a los individuos en pro del conocimiento.
La intención de recomendar una integración interinstitucional ha sido vista cual perspectiva de la
integración subjetiva, donde el orden normativo imperante en una sociedad constituye un continuo que
transcurre entre un polo de plena aceptación a otro de total rechazo (Asún et al, 2011, p. 324); dicho orden
normativo puede influir en la tendencia a la plena aceptación si se labora con los intereses de los sujetos.
Este presupuesto referido al papel de la comunidad y los factores sociales en los procesos de socialización
que ahí se generan, pueden resultar definitivos para la integración de los jóvenes (De Garay, 2013). Esos
procesos integrativos son los que deben desencadenar las instituciones culturales y sociales al asumir su
función ya sea como programas o estrategias donde se subrayen: objetivos claros y delimitados, especificar
tareas, precisar etapas o pasos a seguir, sobre la base del análisis cualitativo o cuantitativo, así como abiertos
a la colaboración o ayuda de expertos.
En la perspectiva de este tipo de interacciones coordinadas, y como estrategias de cooperación, se han
implementado mediante programas del trabajo interinstitucional; un hecho que habla de la urgencia por
habilitar el acceso de la sociedad a los espacios de ciencia; al respecto De Souza Santos destaca que las
universidades producen conocimientos que resultan irrelevantes o indiferentes (2006). Dicho autor propone
se asuma una postura capaz de producir lo que denomina conocimiento pluriuniversitario, el cual se rige por